ESTRES
El organismo posee mecanismos que sirven para su ajuste y adaptación al medio en que vive. De ese mecanismo forman parte el aparato sensorial (los sentidos que recogen la información del medio ambiente y sus condiciones) y el aparato neural ( que procesa esa información con objetivo de reorganizar los parámetros biológicos con la finalidad de mantener el equilibrio orgánico). Uno de esos sistemas de ajustes es automático, queda fuera de la conciencia y implica un procesamiento de la información por el organismo como actividad refleja ( son los reflejos, es decir, responden a estímulos específicos) y otro depende del establecimiento de cogniciones ( hipótesis o creencias), estructuras cognitivas que interpretan las condiciones del medio ambiente y juzga las posibilidades del organismo de sobrevivir a dichas condiciones ( organización interna de la información).
Esas condiciones son subliminales a la conciencia y resultan del procesamiento límbico-cortical de de la información biológica. La cognición es una atribución y se entiende mejor en términos de "estructuras cognitivas" - organización interna de la información; "contenido cognitivo" - el contenido real que se almacena, como el contenido semántico, creencias; "procesos cognitivos" - - la manera como funciona el sistema para recibir, almacenar, transforma y gobernar la salida de la información; y los "productos cognitivos" - los resultados de la manipulación del sistema cognitivo - imagines, decisiones, pensamientos, etc. Todo ese proceso es una operación psíquica irracional derivada del resultado del funcionamiento del sistema límbico y que determina la naturaleza de la respuesta emocional.
Podemos clasificar las cogniciones, cuanto a su atribución en: "cognición de control" - en que el sistema córtico-límbico percibe la situación como manejable con sus propios recursos; "cognición de amenaza" - que implica en poner en actividad los mecanismos de acción y defensa de que dispone el sujeto, también conocidos como mecanismos de huida y lucha; y "cognición de indefensión" - que es la interpretación por el sujeto de que la situación es incontrolable y no hay solución - de aquí emerge el "estrés", dado que ese estado puede ser definido como consecuencia de una cognición de ese tipo, de que el organismo está indefenso ( eso puede ser real o no, se trata de una percepción ). La cognición de indefensión lleva el organismo a un estado constante de alarma y de vigilancia, que puede ser atenuado por mecanismos de defensa o estrategias de enfrentamiento. Ese estado de alarma corresponde a una activación biológica que prepara el organismo para la lucha o la huida (resultante del proceso evolutivo de la especie en la lucha por la supervivencia).
Ahora bien, esa actividad biológica es normal, natural y buena, pues es una respuesta adaptativa del organismo y no se confunde con es estado de estrés que no es bueno para la salud y que implica una inadaptación con el entorno que resulta en emociones desagradables y alteraciones del equilibrio orgánico.
Nanci Rodrigues Pacheco